$data Ser médico de uno mismo: el modelo hacia una nueva medicina
Farmespaña número 101 2016
Últimos nombramientos
06/10/2016 / Miguel Pérez de Lema / 1083 visitas

Ser médico de uno mismo: el modelo hacia una nueva medicina

España es uno de los países más envejecidos del mundo, con una tasa de defunciones superior a la de nacimientos, según datos de 2015 del Instituto Nacional de Estadística. Así, debido al creciente envejecimiento de la población, uno de los mayores problemas del sector sanitario actualmente es el incremento de los pacientes crónicos y pluripatológicos en un sistema sanitario en el que la mayoría de los médicos de atención primaria no pueden dedicar a sus pacientes más de siete minutos.

Como consecuencia de ello, un 51,9% de la población considera la asistencia sanitaria poco o nada satisfactoria y el 14,4% se considera insatisfecho con su estado de salud, según el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Ante esta situación, la Dra. Lourdes Tomás, especialista en medicina familiar y comunitaria, decidió embarcarse en Médico Mentor, un proyecto que nace con el objetivo de desarrollar una atención médica focalizada en la prevención y mucho más personalizada. La idea aquí es que el profesional sanitario no solo se encargue del tratamiento de la enfermedad, sino que vaya un paso más allá y se preocupe de la formación del individuo como protagonista de su salud, como único gestor y promotor de su bienestar personal. Una iniciativa que la Dra. Lourdes Tomás resume en su primer libro, “La salud, tu mejor talento”, que ha sido publicado recientemente por Plataforma Editorial. 

Queremos crear un nuevo modelo sanitario centrado en generar y promocionar salud y no solo enfocado a tratar la enfermedad”, apunta la doctora Tomás, una filosofía que concuerda además perfectamente con la de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente como la ausencia de enfermedad o dolencia”. Así, con la utilización de la promoción de la salud como la principal herramienta preventiva, Médico Mentor actúa sobre síntomas o “estadios intermedios de salud” como pueden ser el estrés en sus fases iniciales, desórdenes digestivos, el aumento de peso, estados de ansiedad o el insomnio para que no terminen cronificándose y generando una potencial patología real en la persona. “Estamos viviendo con el 10% de la salud que podríamos tener”, incide la doctora Tomás, cuyo propósito con Médico Mentor es precisamente “ayudar a las personas a desarrollar un nuevo talento: la salud”.

En su opinión, el ritmo de vida actual genera conflictos entre nuestro cuerpo y el entorno y es justo en este punto donde actúa Médico Mentor. ¿Cómo? Formando a las personas para que detecten estas situaciones y puedan actuar en consecuencia, erigiéndose en promotoras y gestoras de su propia salud. De esta manera, señala la doctora Lourdes Tomás, estas personas van a ser “capaces de desarrollar todo su potencial y su valor diferencial sin perder ni su salud ni la calidad de vida durante el camino”. En este sentido, no se trata de sustituir a la medicina tradicional, sino de ampliarla, ofreciendo a la población nuevas herramientas de salud en estadios previos al de la enfermedad.

 

Médico Mentor, un gran reto de futuro

De hecho, el siguiente paso de Médico Mentor es precisamente formar a más médicos que se unan a este proyecto para, a medio y largo plazo, ser capaces de construir centros de salud dedicados a la promoción de la salud y a este enfoque integral en el  tratamiento de la enfermedad. “El reto es que, de aquí a diez años, esta figura del médico mentor pueda estar integrada en la salud pública como una figura relevante para la promoción de la salud, la reducción de  pluripatologías y la cronificación de las enfermedades”, destaca.

En su opinión, esta figura podría tener cabida como una subespecialidad dentro de atención primaria, dado que hoy día un médico de familia solo tiene tiempo para ocuparse del tercer estadio, el de enfermedad, pero existe un vacío importante en los dos estadios previos: la promoción de la salud y la prevención de enfermedades. Con la introducción de esta nueva figura, se cubrirían los tres estadios y existiría la verdadera prevención primaria por la que se aboga desde instituciones como la OMS.

Los datos económicos avalan además la necesidad de aumentar la prevención para generar ahorro. El New England Journal of Medicine ya publicó en 2008 que el 40% de las muertes que se producen en Estados Unidos se deben a causas evitables, que se podrían haber prevenido. Más cerca, en España, el ‘Informe Cronos: hacia un cambio de paradigma en la atención a enfermos crónicos’, publicado en 2014, estima un ahorro de hasta 8.000 millones de euros de aquí a 2020 si se trata mejor al paciente crónico, colocándolo de verdad en el centro del sistema. Unos datos que han provocado que la propia OMS haya recomendado aumentar la inversión en medicina preventiva para ahorrar costes futuros al sistema, si bien los países de la OCDE solo invierten en prevención el 3% del gasto en salud, según datos de la consultora PriceWaterhouseCoopers.

Actualmente, la Dra. Tomás da clases de formación continuada en salud “desde lo biológico hasta la parte más sutil y existencial de la persona”, como ella misma explica, a empleados de empresas como Ferrovial, ESADE, Siemens, Mediaset, Oracle o Grupo Santander, entre otros. “Se trata de recoger a las personas y darles el sustento teórico y práctico, para que ellas mismas generen salud”, tal y como resume la Dra. Lourdes Tomás el objetivo de las conferencias y talleres que lleva una década impartiendo en España.

 

Fases del proceso de empoderamiento del paciente en la consulta

Aunque no existe una metodología estándar porque es algo que depende de cada persona y patología concreta, la idea es que el médico mentor ofrezca sus conocimientos a la persona que acude a la consulta de atención primaria en una primera fase de enseñanza y aprendizaje, con el objetivo de formarla y que esta sea así capaz de entender verdaderamente qué le ocurre. En segundo lugar, el reto es sanar y, aquí, lo importante es enfocar la enfermedad desde una perspectiva integral que englobe tanto la parte física como la mental, la emocional, la social y la existencial. “Se trata de no enfocar solo un síntoma, sino a la persona entera, con todas sus circunstancias”, apunta la Dra. Lourdes Tomás.

De esta manera, continúa, “buscamos empoderar al paciente, hacerlo protagonista de su enfermedad a través de la plena consciencia de su propia patología”. Un proceso de toma de consciencia en el que el médico mentor acompaña al paciente hasta llegar a una tercera fase, la del plan de actuación, en la que este ya puede poner en marcha una serie de hábitos de vida saludables a todos los niveles y enfocados no solo a la curación de enfermedades, sino sobre todo a su prevención. Todo ello con un único objetivo: vivir con salud.